2. Características destacables de la especie: longevidad, ciclo vital, sistema de reproducción, distribución de poblaciones, etc.


El quejigo de montaña es un árbol marcescente de 9 a 15 m. de altura, con el tronco rugoso, recto o más o menos tortuoso y muy ramificado. Las hojas son subpersistentes, muy coriáceas, a veces algo abovedadas o abarquilladas, con los bordes con dientes muy irregulares y desiguales, anchos, espaciados y a veces más o menos borrados. Los nervios secundarios son irregulares, no paralelos, desigualmente espaciados, incluyendo nervios sinuales, y la nerviación terciaria con el retículo blanco muy destacado por el haz.

Los amentos masculinos miden de 2 a 4 centímetros; y las flores femeninas axilares, agrupadas hacia el extremo de las ramillas; los lóbulos del perianto agudos, velloso- ciliados; estilos cortos, erectos, con estigmas espatulados y bruscamente reflejos.
Los frutos en aquenio (bellotas), son de 1 a 1,5 centimetro, con pedúnculos cortos o sésiles y cúpula hemisférica que cubre un tercio del fruto.
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Planta unisexual monoica, fundamentalmente alógama, tiene una aceptable producción de flores. En cuanto a la reproducción sexual, la floración es primaveral, la polinización por el viento, y la fructificación se produce en septiembre. Asexualmente brota de cepa y de raíz.
La dispersión del fruto se produce en otoño, y esta producción es escasa. Ensayos en laboratorio producen una tasa de germinación del 90% con tratamiento estándar y las plántulas se desarrollan bien en invernadero.


Es una especie frugal y xerófila, de media luz ya que el regenerado soporta una ligera cubierta. Su sistema radical está muy poco extendido, con la raíz principal algo profunda y las laterales más profundas que la principal. Se expande lentamente al abrigo de otras especies. Es una especie que puede llegar a los 200 – 300 años de edad.

Además del problema de la escasez de producción hay que tener en cuenta la predación que sufre. Ya que todo ello da los problemas de regeneración natural que presenta esta especie.


Hay que considerar los posibles agentes patógenos a los que se puede encontrar la especie, como la especie está poco estudiada, los posibles agentes patógenos del quejigo (Quercus faginea) son los siguientes:
  • Insectos
    • Defoliadores: Tortrix viridiana, Lymantria dispar, Malacosoma neustria, Catacola nymphagoga, Ephesia nymphaea, Euproctis chrysorrhoea, Gastropacha quercifolia, Thaumetopoea processionea.
    • Minadores: Tischeria complanella.
    • Perforadores: Cerambyx cerdo, Scolytus intricatus.
    • Perforadores de yemas: Rhagium bifasciatum.
  • Hongos
    • Hojas: Microsphaera alphitoides, Capnodium quercinum,
    • Ramas / Ramillos: Tapharina kruchii
    • Raiz: Armillariella mellea, Phytophthora cinnamomi

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